Observar

Contemplar, examinar, analizar, percibir, advertir, tener todos los sentidos alertas, captar el ambiente, sentir lo que ocurre, comprender lo que ocurre, en el fondo observar es ser consciente de lo que nos rodea, incluso de lo que nos pasa. Observar es dejarse llevar por las mareas, por todo aquello que nos rodea. Vivir en un mundo de sensaciones, y comprender las emociones que nos rodean, o al menos saber qué existen, percatarnos de su presencia.

Observar, según la definición del María Moliner es «Mirar o prestar atención a algo para darse cuenta de cómo es, está se hace u ocurre…» y se relaciona con los siguientes términos: dirigir la atención, controlar, atender, curiosear, excudriñar, espiar, estudiar, examinar, estar en expectación, explorar, fijarse, aguzar el oído, prestar oído, abrir los ojos, beber las palabras, estar pendientes, tomar el pulso, reconocer, registrar, … «He observado en sus ojos señales de haber llorado».

Y después ,comprender es otra cosa. Aunque nos podemos cuestionar si ¿preguntar sin haber observado antes, sin juzgar, es una buena idea?

No tenemos el poder de adivinar lo que está en la mente de losque nos rodean, pero tal vez seamos capaces, mediante la observación de percibir, cómo se sienten con lo que están viviendo los que nos rodean.

Tal vez esta observación nos pueda ayudar a tener la delicadeza suficiente para dirigirnos a los demás con la sensabilidad necesaria, o lo que otros llamarían respeto.

Es un ejercicio difícil, que necesita entrenamiento y silencio mental para conseguirlo. Sobretodo es extremadamente interesante y enriquecidor.

Tal vez sea mi propósito de esta semana, antes de llegar a sacar demasiadas conclusiones precipitadas.

Profundidad, visibilidad

2 comentarios sobre “Observar

  1. Comprender es otra cosa. ¡Y tanto! Pero uno puede observar mucho y no comprender nada ¿No te ha pasado? Es verdad que observar es condición necesaria, pero no suficiente 🙂

  2. Efectivamente, a veces, por mucho que observes no entiendes. Pero puedo no entender porque mi modelo mental no me lo permite. Se sale de mis esquemas prefabricados por mi cultura, entorno social, educación, y sin embargo existen. De alguna forma la observación me permite empezar a aceptar la existencia de otros mundos muy diferentes a los mios, y a comprender su funcionamiento con una mera visión de observador externo. Y si me doy tiempo, como cualquier científico podré ir sacando conclusiones, interpretando los modelos comportamentales que se repiten. Aceptaré que está ocurriendo aunque tal vez siga sin estar de acuerdo. A partir de ahí podré investigar más en profundidad, analizar, y decidir si quiero intervenir, para qué y por qué. Si mi intervención servirá de algo en ese otro esquema vital que no es el mio.
    Para mí una de las mejores aportaciones de la observación es comprender que existen más allá de mi posible entendimiento, cientos y miles de mundos. Pero al final siempre acaban existiendo patrones que se repiten, y al estar alerta y al poder visualizar las sensaciones y sentimientos que provocan las actuaciones mías o de otros, acabo comprendiendo, muchas cosas, sin haber articulado una sola palabra.

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